30 de octubre de 2012

Desafíos

 
Necesitamos ver aquello que está oculto en las profundidades de nuestra mente, porque entonces comprenderemos con mucha más hondura de dónde surgen nuestras verdaderas limitaciones. La explicación a lo que nos pasa no la vamos a encontrar dando vueltas y vueltas a nuestras aturdidas cabezas, sino buscando en un lugar completamente diferente. Como decía Albert Einstein, «ningún problema importante puede ser resuelto desde el mismo nivel de pensamiento que lo generó».

29 de octubre de 2012

Controlar nuestras emociones, controlar nuestra vida.


No aprendemos mediante la lógica, aprendemos mediante las

emociones, según que experiencias pasemos, como las afrontemos y

superemos determinará nuestras creencias, quienes somos y que

queremos hacer. Hacemos multitud de malabarismos para justificar

nuestros actos basados en nuestras emociones.

27 de octubre de 2012

El duelo en los niños


Los adultos, ya sean padres, familiares o profesores, no pueden proteger a los menores de las pérdidas, ni evitar el dolor que los niños sienten, pero si pueden ayudar a los pequeños a vivir el duelo de una manera más adecuada.

Para cualquier persona, la perdida de un ser querido, es una situación difícil, pero para los niños lo es especialmente. Los niños, son seres dependientes, que va adquiriendo capacidades de forma progresiva, y durante los primeros años de vida, necesitan a los adultos para sobrevivir (no pueden alimentarse por si mismos, protegerse de los peligros, etc.). Por lo que para ellos la perdida de una figura cercana es una pérdida a nivel vincular, afectiva, de cuidados, de una fuente de protección, seguridad, etc. Además según la edad del menor, debido a que su desarrollo cognitivo-afectivo no es completo, va a tener dificultades para entender lo sucedido.

25 de octubre de 2012

¿CUÁLES SON LAS MEJORES ACTIVIDADES PARA EL NIÑO CON TDAH?


Los niños con TDAH pueden ser excitantes, interesados en la vida, inteligentes y capaces. Todo en la vida puede interesarles y engancharlos si se les presenta en el contexto correcto. Estos niños quieren el éxito. ¡Hay que darles la oportunidad!
 
Informática. Nuevas tecnologías:
 
Nada llama más la atención en mi grupo a los alumnos con TDAH que mi Ipad situado sobre mi mesa. Son felices observándolo... en ocasiones les mando como ayudantes que  realicen en él una tabla de excel con la lista de la clase por ejemplo, para ellos resulta en esos momentos lo mejor de su vida! se sienten importantes, válidos, valiosos y, además ¡saben hacerlo a la perfección!
En mi experiencia como profesora de grupos de mecanografía por ordenador, he podido comprobar también año tras año que, estos alumnos son brillantes en la asimilación del control del teclado y rapidez en la escritura. Están muy por encima del nivel medio del grupo.

Por qué implementar el Aprendizaje Visual


Varias investigaciones han mostrado que el Aprendizaje Visual es uno de los mejores métodos para enseñar las habilidades del pensamiento. Las técnicas de Aprendizaje Visual (formas gráficas de trabajar con ideas y de presentar información) enseñan a los estudiantes a clarificar su pensamiento, y a procesar, organizar y priorizar nueva información. Los diagramas visuales revelan patrones, interrelaciones e interdependencias además de estimular el pensamiento creativo.

24 de octubre de 2012

Lenguaje Corporal y PNL

El lenguaje corporal, no muchas veces, sino todas las veces habla más fuerte que mil palabras. Es una de las formas de comunicación más eficaces y más contundentes que hay. El sistema físico (cuerpo), el sistema mental y el sistema emocional están estrechamente unidos y se afectan continuamente. Si el sistema emocional está triste, el sistema mental lo piensa y el sistema físico lo demuestra. Lo demuestra al mundo exterior a través del cuerpo, su postura y su actitud. Casi siempre los ojos pierden un poco de brillo, hay poca energía, poco movimiento y seguramente el cuerpo estará levemente inclinado hacia la derecha y la vista igualmente hacia abajo a la derecha. Esta es la lectura de alguien que está pasando por un momento triste o por una depresión. Es fácil de detectarla.

23 de octubre de 2012

A veces hay que parar....

Buenas noches.

Vuelvo tras un tiempo de aparente relax, en el que no me he sentido muy creativa.
A veces, conociéndonos un poquito, reconocemos señales que nos hacen darnos cuenta de que algo no va bien.... En mi caso, ésto ocurre cuando profesionalmente siento que podría hacer aun mucho más. No es ambición,  simplemente la necesidad interior de sumar a otros, aportar todo lo que pueda, ayudar.

22 de septiembre de 2012

El trastorno de conducta en la infancia

Desde la psicología, los problemas de conducta se definen como las dificultades que tienen algunos niños para acatar reglas que otros aceptan más fácilmente. Algunas de las conductas que pueden observarse son: desobediencia constante a padres y/o maestros, berrinches severos en cualquier espacio donde se encuentre el niño, conductas agresivas y/o violentas (físicas o verbales) hacia otras personas u objetos, rehusarse a realizar las tareas que le corresponden (tanto escolares como del hogar), mentir acerca de su persona y sus acciones, entre otras.



A los niños de entre dos y tres años les cuesta obedecer, intentan oponerse a las normas que les imponen los padres y se ponen agresivos cuando los padres no aciertan a comprender lo que piden o no acceden a sus deseos. El adolescente también cuestiona las normas y se rebela.



Estas actitudes son normales, porque corresponden a etapas evolutivas en las que se adquiere la autonomía y la oposición aparece como vía de consolidación de la identidad.





La desobediencia en los niños o la rebeldía en la adolescencia son comportamientos normales. Solo algunos casos concretos que cumplen unos criterios diagnósticos específicos, corresponden a Trastornos de Conducta (TC).

20 de septiembre de 2012

Mejora su autoestima

La familia es el lugar principal de socialización, de educación y de aceptación de uno mismo. Es el lugar en el que una persona es querida por lo que es y se le acepta como es. La valoración de la imagen que el niño va haciendo de si mismos depende de la forma en que va percibiendo que cumple con las expectativas de sus padres, en cuanto a la consecución de metas y conductas que esperan de él.



El lenguaje y la comunicación son muy importantes a la hora de fomentar la autoestima en los niños. Los actos de autoestima, alta o baja, suponen pensamientos y frases, así como juicios, comparaciones, ideas y criterios, todo ello capacidades que un niño de corta edad tiene limitadas. La autoestima que un niño pequeño tiene depende en gran medida de lo que oye, le dicen y de esos mensajes repetitivos que recibe, y que más tarde se los dice a sí mismo.



“La repetición de mensajes acaba por hacer propia una valoración”

Una baja autoestima conlleva problemas en la estructura mental del alumno, en su atención y concentración, lo que termina influyendo notablemente en su rendimiento.

18 de septiembre de 2012

El comienzo de curso para un alumno con TDAH

Comprensión y ayuda....

 

 

Ya ha empezado el curso, estamos intentando coger el ritmo después de un largo periodo de vacaciones, los niños están muy motivados, vuelven a ver a sus compañeros, los nuevos libros, los nuevos profesores… de momento todo va bien, pero para muchos niños este relato no muestra su realidad, para ellos el reto es otro, ellos no tienen motivación y solo esperan mayor comprensión que en el curso pasado y no siempre la encuentra, ellos ya tienen una etiqueta “ TDAH” o lo que es lo mismo “el que siempre molesta o el que no se entera de nada, el que no hace nada porque no quiere… y así hasta una larga lista.

 

Es el eterno problema con el que se enfrentan los padres y profesores: “¿es que no puede hacerlo o no quiere hacerlo?”. Podemos decir que en el niño hiperactivo se dan ambas cosas: “tiene dificultades para hacerlo y no quiere hacerlo”.

 

Esta es la guerra a la que cada inicio de curso se enfrentan muchas madres la “guerra de la comprensión” es difícil en con los tiempos que corren y los recortes económicos que muchas escuelas puedan disponer de recursos suficientes para atender a toda la diversidad escolar, pero también es cierto que muchas veces no es cuestión de recursos sino de voluntad.

 

Con voluntad me refiero a corregir ciertas conductas adquiridas como por ejemplo a intentar dirigirse en positivo a los niños, me encuentro con muchísimas notas en las agendas de los niños como “ otra vez no ha hecho los deberes ….” “ de nuevo no ha traído el material necesario…” COMPRENSIÓN, es TDAH y muchas veces no los apuntara porque no quiere pero en general no los apunta porque no ha estado atento en ese momento...

17 de septiembre de 2012

Relaciones Intergeneracionales

Con el comienzo de un nuevo curso escolar, empiezan o se reanudan multitud de relaciones intergeneracionales en el seno de cada centro educativo. De la calidad y los contenidos de esas relaciones van a depender muchísimas cosas. Entre ellas, por ejemplo, el que haya más o menos estudiantes que decidan abandonar sus estudios antes de terminarlos; o que haya más o menos educadoras/es deseando poder encontrar otro trabajo o desarrollar otras salidas profesionales; o que haya más o menos familias que no sepan cómo participar en la vida escolar de sus hijas/os. Los programas educativos oficiales, las evaluaciones externas, los programas de formación del profesorado. La inmensa mayoría de estudiantes (por no decir la totalidad) no van a quedarse o continuar porque resuman más páginas de libros de texto que el año anterior, o porque aprueben más exámenes externos estandarizados que no significan absolutamente nada para ell@s. Se quedarán o continuarán, en primer lugar, en función de la red de relaciones en las que consigan participar satisfactoriamente. Y esas redes de relaciones deben incluir necesariamente a personas adultas. Esto se pone en marcha desde el primer minuto del primer día.

 ¿Esto está detrás de infinidad de conversaciones que a diario tienen lugar. Si, en lugar de ser el material subyacente a esas conversaciones, lo llevamos completamente a la superficie y lo ponemos en primer plano, ¿qué infinidad de cosas interesantes pueden suceder?

12 de agosto de 2012

MATERIAL DE ESTUDIO


Cuando el material de estudio está trabajado, organizado y bien estructurado se aprende más fácilmente.

Nuestro cerebro funciona mucho mejor si primero trabamos la información y luego la memorizamos.

Para tener un buen material de estudio hay que empezar por acudir a clase con regularidad y tomar uno sus propios apuntes.

No es lo mismo trabajar uno con sus apuntes que con los apuntes fotocopiados de algún compañero.

Una vez tomados los apuntes lo primero que hay que hacer es revisarlos, si es posible esa misma tarde: comprobar si están completos y se entienden. En caso contrario habrá que subsanar a la mayor brevedad esas deficiencias. Algunos estudiantes pasan sus apuntes a limpio, labor que requiere mucho tiempo. No obstante, poniendo un poco de cuidado a la hora de tomarlos no será necesario y se podrá utilizar ese tiempo en avanzar en su estudio.

Los apuntes se deben completar en casa con el libro de texto, y si es posible con algún otro libro de consulta recomendado por el profesor.

Por eso, se deben tomar en hojas clasificables de modo que sea fácil incorporar una hoja adicional con más información.

Estos apuntes ya trabajados y completados constituyen el principal material de estudio.

Una vez ya en pleno aprendizaje, y tras un primer estudio comprensivo, resulta muy útil elaborar unas fichas resumen (una por cada lección) muy breves (una cara de un folio o a lo sumo dos) en las que se recojan los datos principales de la lección:

Estructura de la misma, apartados y sub-apartados, principales ideas, otros datos relevantes (nombres, fechas, etc.) y ejemplos más significativos.Se trata de un resumen esquemático de la lección que nos permita con un simple vistazo situarnos.Además estas fichas son muy útiles para los repasos.

La simple elaboración de estas fichas supone ya un importante esfuerzo de aprendizaje ya que requiere un ejercicio de síntesis muy útil que facilitará posteriormente su memorización.

Estas fichas resúmenes se pueden repasar en tiempos sueltos (por ejemplo, esperando el autobús, en el vagón del metro, en la cama antes de costarse...), de modo que nos ayude a mantener frescos los conocimientos adquiridos.

En la elaboración de estas fichas se puede utilizar la metodología de los mapas mentales:

Se extrae la idea principal de la lección y se escribe en el centro del folio. De ahí salen ramificaciones donde se recogen otras ideas relevantes y secundarias.En el mapa mental se recogen de forma muy escueta, fechas, ideas o pequeñas frases que ayuden a recordar la lección.En la elaboración de estos mapas mentales se pueden utilizar 2 colores, dejando el rojo para destacar aquellos datos más relevantes.

El mapa mental permite tener una visión global de la asignatura. Además junto a los conceptos memorizados tendremos grabados en la mente una imagen del esquema-resumen lo cual nos facilitará su recuerdo.






10 de agosto de 2012

FASES DE ESTUDIO


Antes de comenzar a estudiar hay que preparar y tener a mano el material que se va a utilizar: apuntes completos, libro de texto, lápices, bolígrafos, cuartillas, calculadora, etc.

Hay que evitar tener que levantarse por tal o cual cosa, con la pérdida de tiempo y atención que ello supone.

En primer lugar hay que determinar la materia que se va a trabajar. Normalmente el estudiante trabajará cada lección individualmente. No pasará a la siguiente hasta que no tenga dominada la anterior.

Se entiende por dominar una lección conseguir un nivel de conocimiento tal, como si uno se fuera a examinar de ella al día siguiente.

El aprendizaje de cada lección se realiza gradualmente, dando diversas vueltas a su contenido, profundizando cada vez más y afianzando los conocimientos.

El aprendizaje es un proceso progresivo que va desde una visión general a un conocimiento en profundidad.

La primera vuelta es una toma de contacto con el nuevo tema.

Consiste en leer el índice de la lección, ver como se estructura, cuales son los apartados y sub-apartados, ver de cuantas páginas consta, etc.

En definitiva hacer una valoración inicial del contenido que se va a estudiar y de su posible grado de dificultad.

A continuación se dará una lectura completa a la lección poniendo la máxima atención.

Con ella se pretende saber de que trata la lección, entenderla, quedarse con las ideas principales, formarse una idea general sobre el tema.

En esta primera lectura no se debe subrayar nada (es un error que cometen muchos estudiantes).

Otro error habitual es tratar desde un primer momento de memorizar la lección sin tener aún una idea general de la misma.

La siguiente vuelta es ya propiamente de estudio:

Se va leyendo epígrafe por epígrafe, deteniéndose en cada uno de ello, subrayando las ideas principales y tratando de repetir a continuación con las propias palabras lo estudiado.

Hasta que no se consigue dominar cada epígrafe con cierta precisión no se debe pasar al siguiente. Si el epígrafe es muy extenso se puede subdividir en dos o tres bloques e irlos estudiando independientemente, tratando al final de desarrollarlo en su totalidad.

La siguiente vuelta es de afianzamiento:

Se revisa nuevamente epígrafe por epígrafe hasta conseguir dominarlos con cierto nivel de seguridad.

Cuando se termina esta vuelta el alumno debe tener ya un conocimiento bastante preciso del tema. Comprende la lección, la entiende, sabe cómo se estructura, sus ideas principales, y con una mínima ayuda es capaz de desarrollar los distintos epígrafes.

Es el momento entonces de elaborar una ficha resumen, muy breve y escueta (una cara de un folio, a lo más dos), en la que recoger un esquema de la lección (apartados principales, sub-apartados, ideas principales, datos de interés, etc.).

Servirá de guía en las siguientes vueltas que se den a la lección, siendo muy útiles en los repasos periódicos que se hagan.

Una vez elaborada la ficha, el estudiante dará diversos repasos hasta considerar que domina la lección. Sólo entonces estará en disposición de pasar a la siguiente.

Hay que tener muy claro que ésta es una de las posibles metodologías de estudio, pero no la única.

Cada estudiante puede tener su propio método de estudio; lo importante es que sea un método que funcione y que resulte eficaz.

Un método que utilizan muchos estudiantes y que no suele funcionar es releer muchas veces la lección, sin profundizar.

Es una forma de estudiar "light" que exige menos esfuerzo pero que no da resultados.

Otro método que no es eficaz es el que se basa en la repetición mecánica: se basa en repetir la lección una y otra vez hasta que queda grabada.

El estudiante no se preocupa por entenderla, busca simplemente ser capaz de repetirla.

9 de agosto de 2012

TIEMPO DE ESTUDIO


El estudio exige sobre todo persistencia y planificación.

Hay que estudiar desde el primer día

En la etapa escolar y en la mayoría de carreras universitarias (salvo algunas como ingeniería, medicina, arquitectura, etc.) es suficiente con mantener un ritmo de estudio diario de 2 / 3 horas diarias para llegar bien preparado a los exámenes.

El estudiante debe establecer este ritmo de estudio, su "velocidad de crucero", que le permita llegar a los exámenes sin agobios de última hora.

Estudiar un día mucho y los dos siguientes no hacer nada no es una buena estrategia. Sería equiparable al deportista que un día se entrena fuerte y los siguientes absolutamente nada; no sería la forma más eficaz de preparar una competición.

Por otra parte, la mejor manera de ir asimilando las asignaturas es trabajarlas con continuidad.

De nada sirve un gran esfuerzo final para intentar aprobar un examen cuando no se ha hecho nada durante el curso. Con suerte se podría llegar a aprobar, aunque hay muchas probabilidades de que no sea así. Además, el nivel de asimilación de la materia sería muy bajo y en pocos días se habría olvidado.

Si uno tiene que realizar diferentes tareas es bueno comenzar por una que tenga una dificultad media (para entrar en calor), seguir por la que más cuesta (cuando se rinde más) y terminar por la más fácil (cuando uno está ya cansado).

Al estudiar es conveniente establecer periodos regulares de descanso. Es una manera de despejar la mente y de tomar nuevos bríos para seguir adelante.

Los descansos deben ser breves, unos 5 minutos cada hora de estudio. Descansos de mayor duración no son necesarios y además alargarían el tiempo estudio (estudio efectivo + descanso).

Se debe estudiar siempre durante el día, cuando la mente está más despejada.

No es lógico estudiar por la noche (salvo que no haya más remedio). La mente rinde menos, además al día siguiente estará uno agotado. No tiene sentido habituar a la mente a rendir más por la noche y a estar relajada durante el día.

En épocas de exámenes habría entonces que "forzar la máquina" tratando de rendir en horas que en las que uno suele descansar. Ningún deportista se entrena por la noche si luego va a competir durante el día.

Es bueno crearse un hábito de estudio, hace más llevadero el esfuerzo que supone ponerse a estudiar.

Un hábito de estudio consiste en estudiar siempre a la misma hora (por ejemplo de 4,30 de la tarde a 7,30). Hay que elegir aquellas horas en las que se rinde más.

Por ejemplo, hay que evitar que sea inmediatamente después de comer (es conveniente un breve reposo), ni muy tarde (uno puede estar ya cansado).

Si uno va cambiando sus horas de estudio puede vivir un pequeño caos, además inconscientemente tenderá a ir retrasando el comienzo lo que se traducirá en terminar más tarde o en no estudiar el tiempo necesario.

Es conveniente planificar también el fin de semana: el sábado puede ser el mejor día para trabajar, dejando el viernes para descansar (tras una semana de estudio) y el domingo para estar más relajado.

Hay que evitar lo que suele ser muy habitual: llegar al domingo por la noche agobiados tratando de hacer a última hora lo que no se ha hecho antes.

Algunos consejos que pueden ayudar a una mejor gestión del tiempo:

No retrasar el comienzo del estudio. Hay que estudiar desde el primer día de curso.

La planificación diaria hay que cumplirla con rigurosidad: si uno ha establecido comenzar a estudiar a las 4,30 de la tarde debe ponerse con los libros justo a esa hora y no media hora más tarde. Mientras antes se empiece antes se termina.

Anticipar el estudio. Por ejemplo, si el lunes el profesor envía deberes para el jueves es conveniente tratar de hacerlos el mismo lunes, cuando la materia aún está fresca.

Además, permite contar con cierto margen por si hubiera que resolver alguna duda. Evita los agobios de última hora, que es precisamente cuando menos se rinde ya que los nervios bloquean la mente.

Aprovechar los ratos muertos: Por ejemplo, en el autobús, en la parada del metro, etc. Estos momentos se pueden aprovechar repasando la lección, avanzando con los deberes, etc.

Fijarse objetivos diarios: No se trata de estar todos los días un número determinado de horas delante de los libros, sino de que esas horas cundan. Para ello es importante fijarse unas metas.

Por ejemplo, voy a hacer los deberes de inglés, voy a repasar la lección 3ª de historia y voy a estudiar una lección de lengua.

Finalizado el tiempo de estudio valorar el rendimiento obtenido: Todos los días, una vez se ha terminado de trabajar, hacer una rápida valoración de si el tiempo ha cundido y en caso negativo tratar de determinar las causas.

Reservar para después del estudio alguna actividad agradable: Por ejemplo, una vez finalizado el estudio prepararse una buena merienda.

Por último, insistir en que cuando se hace una planificación hay que esforzarse en cumplirla, si bien admitiendo ciertos márgenes de flexibilidad (no puede llegar a esclavizar).

Por ejemplo, si un día surge un plan diferente (retransmiten un partido de fútbol por la tele, tengo una fiesta, etc.) uno puede tomarse ese día libre, aunque debe tratar de recuperar ese tiempo (lo ideal es haberlo recuperado ya los días previos). Estas licencias deben ser en todo caso puntuales.

Como conclusión:

El estudiante debe procurar que el tiempo dedicado al estudio sea lo más provechoso posible.

No se trata de estudiar muchas horas, sino de aprovechar al máximo las horas de estudio.

8 de agosto de 2012

LUGAR DE ESTUDIO


El lugar de estudio debe ser lo más cómodo posible, de forma que uno se pueda concentrar completamente en el trabajo.

Debe ser una habitación suficientemente silenciosa: cualquier ruido distrae y dificulta la concentración.

Es preferible estudiar en silencio, sin música, o en todo caso con una música tranquila (preferiblemente música clásica) a bajo volumen.

No se debe estudiar viendo la tele (al final ni se estudia bien ni se ve la tele bien). El estudiante se engaña a si mismo: como ha estado mucho tiempo con los libros considera que ha trabajado duro, pero realmente lo único que he hecho ha sido perder el tiempo.

Hay que cuidar la luz y la temperatura de la habitación.

La habitación debe estar suficientemente (no excesivamente) iluminada, preferiblemente con luz natural.

Si se trata de luz artificial es preferible combinar una luz indirecta que ilumine toda la habitación y un foco centrado en la mesa (preferiblemente con bombilla azul).

Hay que evitar la iluminación con tubos fluorescentes, así como estudiar en una habitación oscura con un potente foco iluminando la mesa. En ambos casos puede producir fatiga.

El estudiante no debe tener sensación de frío ni de calor.

Lo ideal es una temperatura entre 18 y 22 grados.

La habitación se debe ventilar regularmente; se pueden utilizar los breves descansos intermedios de 5 minutos para abrir las ventas.

El rendimiento del cerebro es muy sensible al nivel de oxígeno, por ello hay que procurar ir renovando regularmente el aire de la habitación.

La mesa de trabajo debe ser amplia y la silla cómoda.

Hay que estudiar sentado delante de una mesa y no retumbado en un sofá o recostado en la cama, ya que ello dificulta la concentración. Aunque pueda resultar una forma de trabajar más relajada y placentera, al final no es sino una pérdida de tiempo que habrá que recuperar.

La amplitud de la mesa debe permitir disponer a mano de todo el material de estudio que se vaya a necesitar. Hay que evitar una mesa pequeña en la que estén los libros amontonados.

El estudiante debe trabajar siempre en el mismo lugar, a ser posible en su habitación y con la puerta cerrada, lo que le permite generar una rutina que le facilita la concentración.

Si se cambia de sitio de estudio, en cada lugar uno encontrará cosas que le resulten curiosas y llamen su atención, distrayéndole del estudio. Además, en su habitación uno podrá tener todo su material organizado y a mano.

Se debe evitar ir a casa de un amigo/a a estudiar, ya que aunque se pase un rato muy agradable y divertido, normalmente se estudia poco, el tiempo apenas cunde. Esto obliga a recuperar más tarde el tiempo perdido.

El estudiante debe tratar de maximizar la utilidad de sus horas de estudio, lo que le permitirá terminar de estudiar antes y tener más tiempo para el descanso u otras actividades.

Si el tiempo de estudio no se aprovecha habrá que dedicar más adelante horas extras para recuperar el tiempo perdido.

El estudiante debe evitar horas de estudio "cómodas" o "entretenidas" porque en el fondo suelen esconder un desaprovechamiento del tiempo.

Tampoco es recomendable trabajar a una sala de estudio o una biblioteca pública (salvo que no se disponga de otra alternativa) ya que los riesgos de distracción (y por tanto, de perder el tiempo) aumentan considerablemente.

Ir a la biblioteca puede ser muy divertido (coincidir con amigos, charlar un rato, etc.) pero se corre el riesgo de no aprovechar convenientemente el tiempo. Sólo el tiempo que se emplea en el desplazamiento justifica en muchos casos que no compense ir a estos sitios, sobre todo si se dispone de una habitación suficientemente cómoda en casa.

Sin embargo, estos lugares públicos sí pueden ser muy interesantes cuando de lo que se trata es de buscar información adicional para completar los apuntes, para realizar algún trabajo, etc.

7 de agosto de 2012

APUNTES


El estudiante debe ir a clase diariamente y tomar sus propios apuntes. Con ello tendrá adelantado gran parte del trabajo que tendría que realizar posteriormente en casa.

La retención de lo que explica el profesor es notablemente mayor cuando uno anota lo que dice que cuando se limita a escuchar.

En relación con los apuntes los alumnos suelen cometer los siguientes errores:

1.- Copiar de forma literal todo lo que dice el profesor. La rapidez que esto exige se traduce normalmente en una letra ilegible, pérdida del hilo conductor y que se recojan ideas incompletas, sin sentido, pérdidas de datos de interés, etc.

2.- No repasar los apuntes después de clase o esa misma tarde para ver si se entienden y están completos, corrigiendo las posibles deficiencias.

Los apuntes quedan aparcados y cuando semanas más tardes se vuelve sobre ellos resulta que la letra no se entiende, que los conceptos no están claros, se echan en falta ciertas ideas que explicó el profesor, etc.

Esto genera entonces una importante pérdida de tiempo justo cuando el tiempo apremia: hay que quedar con un compañero, chequear apuntes, hacer fotocopias, tratar de descifrarlos, etc.

3.- Otro error muy grave es prescindir de tomar apuntes propios (a veces faltando a clase) y limitarse a fotocopiar los de algún compañero.

Además de ser poco ético, ya que uno se aprovecha del trabajo de un compañero, conlleva serios inconvenientes: a veces no se entiende la letra o las abreviaciones, muchas veces no resultan claros (el compañero que ha asistido a clase puede que no anote ciertas explicaciones del profesor que le resulten evidentes, mientras que la persona que no ha asistido a clase no dispone de esa información).

La utilidad de los apuntes es tanto mayor cuanto más personales son.

El estudiante debe ser consciente de la importancia de tomar buenos apuntes:

Existe una correlación significativa entre saber tomar buenos apuntes y capacidad de aprendizaje.

A la hora de tomar apuntes es conveniente:

1. - Llevar el material necesario: un par de bolígrafos azules o negro (por si uno falla), otro bolígrafo rojo, papel suficiente y cualquier otro material que pueda necesitar (lápiz, goma...).

2.- Escuchar con atención al profesor: antes de escribir hay que oír al profesor, comprender lo que dice, y sólo entonces anotar las ideas esenciales, describiéndolas con las propias palabras. Esto exige prestar mucha atención. Los apuntes deben ser concisos pero comprensibles, recogiendo todas las ideas relevantes y los detalles significativos.

3.- Enumerar las hojas: facilita el tenerlas ordenadas, que no se traspapelen. En la esquina superior se indicará la materia de la que se trata y la fecha.

4.- Cada tema debe comenzar en un nuevo folio: esto permite añadir al final de cada lección información adicional.

5.- Dejar márgenes laterales amplios: permite posteriormente completar los apuntes con información de otras fuentes.

6.- Títulos y subtítulos: hay que estar atentos a las exposición del profesor y anotar las cabeceras de los nuevos apartados o sub-apartados, escribiéndolas con bolígrafo rojo.

Una estructura clara de los apuntes facilita posteriormente su lectura y estudio.

También es conveniente utilizar en los apuntes flechas, señales, diagramas, etc.; todo aquello que facilite su comprensión.

7.- Usar clasificadores de anillas: permite posteriormente intercalar hojas adicionales con información complementaria.

No se deben tener los apuntes en hojas sueltas, amontonadas, ya que se pueden traspapelar o perder, además de arrugarse con facilidad. Unas hojas apiladas transmiten cierta imagen de desorden que no invita a la concentración.

Hay que tratar de mejorar la velocidad de escritura:

1.- Utilizando abreviaciones:

información (inf.), ejemplo (ej.), extraordinario (extr.)

2.- Eliminando algunas vocales:

Tengo un examen el próximo jueves

Teng exmn prox. jvs

3.- Sustituyendo terminaciones habituales por signos o números:

fácilmente (fácil-) separados (separa2), entre (en3)

4.- Sustituyendo palabras por símbolos o por letras:

por (x), mas (+), mayor (>), menor (<), menos (-) que (q)

¿Hay que pasar los apuntes a limpio? Realmente no es necesario. Si se cuida mínimamente la letra cuando se toman apuntes no será necesario pasarlos luego a limpio.

Además, esto exige mucho tiempo, el cual se podría dedicar a avanzar en el estudio (completar los apuntes con otras fuentes, leerlos en profundidad, comenzar a estudiarlos, etc.)

Cada día por la tarde el estudiante debe releer los apuntes tomados ese día, con vistas a:

1.- Tratar de comprenderlos y familiarizarse con ellos (es más fácil ahora que todavía están "frescos").

2.- Comprobar si están completos y en caso contrario contactar con algún compañero para corregirlos.

3.- Completarlos con información del libro de texto o de algún otro libro de consulta.

Este trabajo que hagas ahora te facilitará enormemente el estudio posterior de la lección ya que la información resultará más familiar.